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Conversación telefónica entre dos leonelistas se convierte en comidilla.

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Camacho y Maldonado.

SANTO DOMINGO, República Dominicana.-  La comidilla este jueves en el espectro político dominicano fue un audio que se hizo viral de una conversación telefónica entre el expresidente de la Cámara de Diputados Rubén Maldonado y su compañero legislador Henry Merán, ambos seguidores de Fernández.

En el mismo se escucha a Maldonado comentar a Merán que el presidente de la Cámara de Diputados, Radhamés Camacho, se apresta a despedir a empleados del hemiciclo contratados cuando Maldonado dirigió ese organismo y que él no lo iba a permitir.

En una parte de la conversación, que incluye algunas palabras de corte soez dichas por Maldonado, este le dice a su compañero que si Camacho ejecuta esos despidos él sería capaz de «quemar la Cámara de Diputados».

“Si él quiere que en esa maldita Cámara de Diputados se arme una maldita revolución, hasta tiros si es necesario (que me toque una gente)”.

Se ignora quién hizo la grabación de ese audio y lo puso a circular en las redes sociales.

Maldonado acusa al Gobierno

La reacción de Maldonado, tras hacerse pública la grabación, fue la de acusar al Gobierno de haberle «infectado» sus teléfonos y advirtió que «ningún pichón de dictador» tiene el derecho de intervenir «mis llamadas personales».

Merán, por su parte, alegó que ha habido una «flagrante y aviesa» vulneración de su derecho fundamental a la intimidad consagrado en el artículo 44 de la Constitución de la República, y opinó que la acción mostraba nueva vez que era un «perseguido político».

Maldonado hizo hincapié en que,  a pesar de las situaciones que han ocurrido en los partidos políticos que han presidido la Cámara, “siempre se ha respetado la autodeterminación política de los empleados y el personal» de este hemiciclo.

Camacho responde

El presidente de la Cámara de Diputados, Radhamés Camacho, dijo que pese a que los reglamentos de ese órgano le dan la  potestad para cancelar o no a los empleados, no establecen que deban ser despedidos por simpatías políticas.

“En los reglamentos de la Cámara de Diputados está establecido las razones y quien tiene la calidad para cancelar un empleado y como presidente de la Cámara de Diputados yo actuo única y exclusivamente en función de los mandatos del reglamento y la Constitución”, expresó.

Respecto a las amenazas hechas por Maldonado, dijo que «le toca a los organismos de seguridad tomar las medidas correspondientes”.

sp-am

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