Un músico típico maeño: Alcedito Espinal Ureña.

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Por Rafael Darío Herrera
Se ha generado una confusión entre los músicos típicos Alcedo María Espinal Rodríguez y su hijo Aquilino Espinal Ureña, mejor conocido como Alcedito. A partir de los documentos que hemos consultado trataremos de dilucidar aspectos de la vida de cada uno de ellos.

Aquilino Antonio Espinal Ureña, Alcedito
Alcedo María Espinal Rodríguez formó parte de los descendientes de la pareja formada por José Emeterio Espinal y Ana Luisa Rodríguez. Otros hijos de este matrimonio fueron:
1 María Antonia Espinal, n. 1869, quien se casó el 14 de marzo de 1894 con José Gregorio Disla, n. 1866, hijo de José Fermín Disla y Laureana Gómez.
2 Julio Espinal, n. 1882, hijo de José Emeterio Espinal y Ana Luisa Rodríguez, se casó el 27 de mayo de 1904 con Juana de Dios Santana, hija natural de Magdalena Santana.
3 Alcedo María Espinal, n. 20 de febrero, 1885.
José Emeterio Espinal también procreó otros hijos con Ana Luisa Ventura:
1 Félix Espinal Ventura, n. 29 de julio de 1880.2 María Engracia Espinal, n. 1870 y f. 14 de noviembre de 1884.
3 Regino Candelario Espinal, n. 6 de septiembre, 1881, hijo de Ana Luisa Ventura. Padrinos: Pedro Ignacio Agramonte y Úrsula de Mota.

Los documentos localizados sobre Alcedo María Espinal contienen informaciones contradictorias pues mientras su acta de bautismo establece que nació en Mao el 20 de febrero de 1885 y fue bautizado ocho días después por el cura Elías Irrizarri, hijo de José Emeterio Espinal y Ana Rosario, mientras en su acta de matrimonio se consigna que nació el 12 de julio de 1889 y era hijo de José Emeterio Espinal y Ana Luisa Rodríguez. Fueron sus padrinos Simeón Taveras y Tomasa Rodríguez. El cura Irrizarri erró con relación al apellido de Ana Luisa que era Rodríguez y no Rosario.

Por lo regular cuando existen disparidades de este género los genealogistas acogen como válidos los datos del acta de matrimonio pues para poder contraer nupcias siempre se requiere la presentación de algún documento que avale las informaciones proporcionadas por los contrayentes. Sin embargo, en este caso asumiremos la fecha de nacimiento de su acta de bautismo.

El 11 de julio de 1953, y luego de haber convivido largos años bajo el régimen de unión libre, Alcedo Espinal Rodríguez se casó con María Cornelia Ureña, nacida el 20 de mayo de 1894 en Los Ranchos, Luperón, hija de Juan Ureña y Paulina Ureña. En calidad de testigos de la boda, oficializada por don Julito Estévez, fungieron Pedro Antonio Mármol, Pedro Álvarez y Anacaona Espinal de Villamán.

A causa de este tardío enlace matrimonial la mayoría de los descendientes de la pareja aparecen como portadores del apellido materno.

Tales son los casos de Lucila de Js. Ureña, n. 1910, quien se casó el 6 de octubre de 1928 con Félix María Espinal, y de Cándida Rosa Ureña, n. 30 de agosto de 1911.

El investigador Rafael Chaljub Mejía, en su libro Antes de que te vayas (Historia del merengue folklórico), Santo Domingo, 2002, sostiene que María Cornelia Ureña era nativa de San José de Las Matas mientras el acta de matrimonio registra que nació en Los Ranchos, Luperón.

Aquilino Antonio Espinal Ureña, Alcedito

Como muchos otros campesinos dominicanos Alcedo Espinal Rodríguez aprendió a tocar el acordeón y de manera espontánea también lo hizo su hijo Aquilino Antonio Espinal Ureña (Alcedito), quien nació el 13 de marzo de 1929 y el 20 de marzo de 1952 formalizó su relación Francisca Torres, nacida en 1928 en Boca de Mao.

También estuvo casado con María Dolores Uceta, de La Meseta, Monción. Aquí nos encontramos con disparidades documentales pues en el acta de matrimonio se consigna que tenía 25 años, y por ende, debió haber nacido en 1927.

De acuerdo con Chaljub Mejía el aprendizaje de Alcedito se produjo del siguiente modo: “Alcedo, el padre, tenía un acordeón y desde que este salía del hogar, Alcedito, que estaba pequeño, se ponía a curiosear con el instrumento. Lo demás, fue el mismo cantar de otros niños músicos, Alcedito aprendió, creció, se hizo hombre y se entregó a la música, hasta llegar a ser uno de los más renombrados merengueros típicos maeños”. (p. 185).

El investigador Dr. Héctor Brea Tió señala que también aprendió a tocar el acordeón con el músico rural Panchito Gómez, tío materno de Toño Brea Gómez, así como con el extraordinario compositor y músico típico Ñico Lora. (Mao y su gente).

El joven Aquilino, a quien apodaron Alcedito, en poco tiempo adquirió una extraordinaria habilidad en la ejecución del sonoro acordeón, y recorrió numerosos pueblos de la región amenizando fiestas. En Mao era contratado por las personas más acaudaladas para amenizar fiestas y durante muchos años, sobre todo en el mes de diciembre, animaba las Mañanitas que organizaba la iglesia católica, pues era un fervor creyente. Adquirió también celebridad por su participación en las fiestas de San Antonio, patrón de la comunidad de Monción. Asimismo participó en el programa Sábado de Corporán.

Alcedito no logró trascender como músico e incluso no grabó sus merengues típicos como hicieron otros merengueros.
No obstante su condición de iletrado, Alcedito compuso numerosos merengues típicos como “La Mujer Querida”, “Homenaje al Cibao”, “El Paso de Jiménez”, “Merengue a Gustavo Jorge”, “Alevántate Carpín”, en honor a Ángel María Crespo, Carpín, entre otros títulos.

Chaljub Mejía ha destacado que su merengue Homenaje al Cibao fue rescatado a fines de 2001 por el célebre músico típico Bartolo Alvarado: “Ejecutado con la dignidad y la maestría con que es capaz de hacerlo este maestro, esta composición, rica en letras y en contenido musical, sirve para probar la calidad de su autor, Alcedito Espinal”:
Yo soy buen dominicano / y lo dice el pueblo entero / no me olvido del merengue / aunque esté en el extranjero / … quiero cantarle un merengue / y lo digo de verdad / soy típico cibaeño / aunque viva en la ciudad /.

Cibaeño / y no lo puedo negar / el merengue sigue siendo / nuestra raíz musical / … el país dominicano / es un país muy ardiente / en cada rincón del mundo / el merengue está presente / … el merengue nació rico / eso no es cosa de ahora / y sus instrumentos son / acordeón, güira y tambora /.

Su actividad como músico típico no le generó dividendos pecuniarios a Alcedito y la muerte le sorprendió el 23 de enero de 2001, víctima de un accidente cardiovascular. Residía en la calle Hostos # 22 de Mao.

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